¿Por qué fracasan las Pymes? Que no te pase a ti - Go PlanBe

¿Por qué fracasan las Pymes? Que no te pase a ti

¿Por qué fracasan las Pymes? Que no te pase a ti

Iniciar un negocio propio puede ser una gran aventura, pero tu éxito no está garantizado. Por eso, como expertos en la materia y en base a la experiencia de nuestra red de contactos, queremos alertarte sobre las razones más frecuentes del porqué muchos emprendimientos fallan.

Razones por las cuales las pymes fracasan 

Aunque el problema básico suele ser la falta de planificación, hay errores que igual vas a cometer y que te ayudarán a moldear tu enfoque. Y en ese camino de ensayo y error conseguirás  la confianza para continuar remando hacia el final de tu meta. 

Para hacerte ese trayecto más corto, te adelantamos algunos de los errores más frecuentes que cometen las pymes al arrancar:

  • No conoces bien el mercado

Por más que quieras tener un negocio propio, no deberías lanzarlo sin un propósito claro. Mucha gente en este camino olvida la importancia de aspectos como el estudio de mercado, el público objetivo del producto/servicio, la competencia, fortalezas y debilidades, precios, ventaja competitiva, entre otros. 

Mientras más sepas sobre lo que puedes ofrecer y los desafíos inherentes, más clara será tu perspectiva. El estudio adecuado del mercado te permite planificar con inteligencia, conocer lo que quieren los clientes potenciales y hallar esa pequeña ventaja diferenciadora que necesitas. 

Administras de forma deficiente el inventario

No saber cómo gestionar de forma eficiente un stock te llevará al fracaso muy rápido. El problema básico se resume en que tener muchos o pocos productos afecta el flujo de caja. Si no conoces bien la dinámica de tus ventas, lo más recomendable es que utilices un ERP para contar con informes precisos y mayor automatización de los procesos. 

Estas plataformas informáticas de manejo de recursos te revelan cuáles son los productos más rentables, más demandados, más vendidos y un largo etc. Cuando la mercancía no se mueve o no sale con la frecuencia deseada, pierdes dinero. Asimismo, tener tu capital represado por una administración inadecuada, termina por hundirte. 

Careces de un plan estratégico

Dejar de lado la planificación es un error frecuente cuyas consecuencias aparecen tarde o temprano. No estar preparado para los posibles cambios del mercado o algunos imprevistos, le restan flexibilidad a tu emprendimiento. Por ende, una administración reaccionaria pone en riesgo tu rentabilidad, liquidez y resiliencia. 

Para que tengas una idea más precisa, no planificar puede generar:

  • Gastos innecesarios 
  • Volumen de ventas por debajo de tu capacidad
  • Problemas para retener y captar capital humano valioso 
  • Una visión limitada de la realidad que compromete el futuro del negocio

Contar con un plan estratégico significa poner en un documento los resultados del estudio de mercado, tu visión, la misión y los objetivos que pretendes alcanzar. Aquí también incluyes los procesos y cómo serán evaluados cada cierto tiempo en función de datos históricos, análisis de la situación actual y estimaciones a futuro. 

Descuidas la importancia del cliente

No vas a depender únicamente del estudio de mercado para comprender qué esperan los  potenciales clientes de tus productos/servicios. Esto es porque el público objetivo suele ser caprichoso y cambiar sus exigencias cuando obtienen una experiencia más satisfactoria con otro emprendimiento. 

Si no atiendes las necesidades del cliente y te enfocas en tomar decisiones considerando únicamente tus métricas internas, relegas un elemento fundamental para tu éxito a largo plazo. No solo tu desempeño se verá afectado, sino también la imagen de tu pyme, lo cual tiende a ser un golpe con graves consecuencias. 

Cuando estás haciendo lo siguiente, no estás atendiendo a tu público target:

  • Estableces precios que no quieren pagar.
  • Elaboras campañas publicitarias que no son compatibles con sus intereses.
  • Haces caso omiso a sus sugerencias, reclamos y comentarios sobre cómo te perciben. 
  • No haces consultas puntuales cuando vas a lanzar/sacar un producto o quieres cambiar tu modelo de negocios. 

Ahuyentas a prospectos y buenos trabajadores

No es raro que frente a un cambio tan radical con respecto a tu vida anterior, acudas a tu red de contactos para suplir algunos cargos. Ya que no estás incluyendo perfiles bien definidos, este reclutamiento de confianza no está fundamentado en capacidades técnicas ni en una evaluación psicológica que te muestre las competencias que podrías necesitar para salir adelante. 

Por otra parte, si dejas ir a un colaborador altamente eficiente, contribuyes a que la competencia se fortalezca a causa de tus errores gerenciales que debilitan el clima laboral. Todo buen empresario entiende que su capital humano es fundamental para su éxito y consolidación, siendo esencial contar con un equipo convencido del proyecto que lleva adelante. 

La mejor forma de reclutar y conservar empleados con las destrezas que necesitas en tu equipo consiste en establecer una política de recursos humanos con un proceso de selección bien definido. Estas acciones van a depender de lo siguiente:

  • Crear un clima laboral motivador y satisfactorio. 
  • Atender el trabajo bajo presión según las limitaciones individuales. 
  • Valorar los aportes de cada colaborador reconociendo su buen desempeño y dándole feedback cuando haga falta. 
  • Establecer una dinámica de recompensas en función del salario emocional y la actualidad de tu emprendimiento. 

Acumulas muchas cuentas por cobrar

Mantener el equilibrio con relación a la liquidez es lo que te va a permitir salir adelante. Esto resulta menos probable si no tienes un sistema adecuado para hacerle seguimiento a las cuentas por cobrar. Para ello, deberías tener un control bien definido de la morosidad de clientes, vencimiento de facturas y los plazos para evitar la acumulación. 

A menudo, tus clientes olvidan que te deben o no cuentan con dinero suficiente para cumplir con el compromiso adquirido. Cuando esto pasa, tienes que entender sus motivos y lograr una solución consensuada (reestructuración de deuda) para  recuperar tu dinero. En todo caso, lo ideal es no perder esa cuenta por algún desacuerdo. 

En Chile existe la regulación de la Ley de Pago a 30 días que puedes utilizar para cobrar esas cuentas que sirven para mantener tu flujo de caja. Además, tienes que vigilar los atrasos de cada uno de tus clientes y los límites de crédito que puedes mantener para evitar que tu funcionamiento se vea comprometido. 

No inviertes lo suficiente en marketing

Uno de los principales retos de cualquier emprendimiento es la falta de capital suficiente cuando está arrancando. Si a esto le sumamos la ausencia de un plan financiero, no va a existir una distribución adecuada de recursos que te permita priorizar las áreas que exigen más urgencia que otras. 

Lamentablemente, muchas pymes consideran la inversión en marketing y comunicación como algo que implica un costo no presupuestado. El problema fundamental con este enfoque es que pierdes de vista la importancia de hacerte conocer, promover tus productos/servicios, divulgar la calidad de tu atención y establecer una reputación en diferentes canales. 

Tu analítica de datos está fallando

En un sentido amplio, esto quiere decir que no le estás dando valor a la información que estás generando de forma continua. Pero no se trata simplemente de tener muchos reportes y no saber qué hacer con ellos. Dentro del big data está el entendimiento sobre tu negocio, la toma de decisiones y lo que afecta su desempeño. 

Por estas razones, debes procurar tener una visualización completa de la dinámica de tu emprendimiento para saber qué hacer y qué políticas adoptar. Toda iniciativa exitosa se distingue por la agilidad, flexibilidad, eficiencia y calidad de sus procesos. El conocimiento que encierran los datos masivos te llevará a cuidar más a tus clientes y a crear más valor para tu público objetivo. 

Subestimas las labores contables y financieras

Junto a una mala planificación, desatender el área financiera es otra causa común por la cual muchas pymes fracasan. Está claro que las actividades administrativas consumen mucho tiempo, están supeditadas a gran cantidad de regulaciones y tienen esa cualidad repetitiva que afecta negativamente a quienes las realizan. 

Hoy en día, cuentas con una variedad de soluciones que pueden ayudarte en este sentido. Tienes la opción de tercerizar o subcontratar a una empresa para que se encargue de tus cuentas. También puedes automatizar algunos procesos reiterativos con la tecnología apropiada. Lo importante es no descuidar este aspecto y tratar de que este no sea el motivo de que tu negocio no logre el éxito.

Desestimas a la competencia

Esto sucede porque no tienes un claro entendimiento del mercado y no estás bien empapado de precios, estrategias de captación/fidelización y datos consistentes. En consecuencia, no posees buenas referencias para ofrecer una opción diferente tomando en cuenta tu público objetivo. 

Al hacer un estudio de mercado, debes complementarlo con un conocimiento profundo de quiénes son tus competidores. Tu análisis estratégico, operativo y técnico te permitirá posicionarte mejor, consolidar tu reputación y cumplir con las expectativas de tus clientes. 

En Go PlanBe queremos que tengas la confianza para emprender en Chile. Si necesitas asesoría, herramientas u otra ayuda, te invitamos a que nos contactes y conozcas lo que te ofrecemos. 

Fuente:

https://blog.nubox.com/empresas/razones-por-las-que-fracasa-una-pyme